Ape Escape
Y ahora pasamos a nuestro primer juego de 1999. Hasta ahora solo hemos hablado de plataformeros de Nintendo 64, pues es hora de comenzar con la competencia. Ape Escape introdujo al mundo el uso de dos análogos de forma obligatoria, algo que es indispensable en la actualidad. Pero además de eso resulta ser un excelente videojuego de plataformas por sí solo.
CONTENIDO
- Ficha Técnica
- Antecedentes
- El Juego
- Historia
- Jugabilidad
- Recepción y Legado
- Análisis
- Conclusión
- Sección Bonus
- Próximamente
🎮 Ficha Técnica
🖥️ Versión más aclamadaPlayStation 1999
🏢 DesarrolladoraSony Computer Entertainment Japan
⚔️ GéneroPlataformas
🎮 Versión reseñada
Ape Escape (PlayStation-1999, jugado en PlayStation 4)
📦 Versión originalApe Escape (1999)
Antecedentes
Japan Studio
Sony Computer Entertainment Japan, también conocido simplemente como Japan Studio, era el principal equipo de desarrollo interno de Sony. El estudio fue fundado en 1993 y lanzó su primer juego, Crime Crackers, en 1994 para PlayStation — una mezcla de shooter y RPG de acción que no recibió buena recepción y ni siquiera salió de Japón.
En los años siguientes, el estudio continuó desarrollando exclusivas para la consola de Sony, incluso colaborando en el desarrollo de juegos más famosos como Arc the Lad (1995), Wild Arms (1996) y el ya reseñado PaRappa the Rapper (1996). Con el tiempo, dentro de Japan Studio se fueron formando subequipos especializados de los que hablaremos eventualmente.
El DualShock
En la actualidad, las consolas se lanzan con controles definitivos que muchas veces las definen. La Switch puede tener el Pro Controller pero se vende con los Joy-Con. La Wii U fue definida por su control híbrido con tableta. El PS5 prometió una revolución con el DualSense.
Para la nueva generación de consolas de los 90, el 3D era una necesidad. Nintendo lo sabía y equipó al Nintendo 64 con un stick analógico desde el primer día. PlayStation en cambio salió sin ninguno, y conforme los juegos en 3D se volvieron la norma, Sony tuvo que ponerse al día.
El DualShock no fue el primer control analógico del PlayStation. En 1996 Sony lanzó el PlayStation Analog Joystick, un control similar al tablero de las máquinas recreativas. Le siguió el Dual Analog Controller, que ya poseía los dos sticks clásicos y es básicamente el DualShock pero sin vibración. En 1997 llegó el DualShock definitivo, y con él el diseño y la funcionalidad del control de PlayStation quedarían fijos durante los siguientes 15 años.
Varios juegos lanzados en ese período brindaron soporte al doble stick analógico, e incluso salieron versiones actualizadas de juegos anteriores con ese soporte. Pero no sería hasta la salida de Ape Escape que un juego solo sería jugable exclusivamente con DualShock.
Ape Escape
El desarrollo de Ape Escape está íntimamente ligado al del DualShock. En Japan Studio quedaron maravillados con las posibilidades que ofrecían dos sticks analógicos, y decidieron que todas las mecánicas del juego giraran alrededor de ellos. Es básicamente un gimmick, pero uno que funciona de forma maravillosa.
Historia
Como en muchos plataformeros, la historia de Ape Escape está completamente fuera de este mundo. Nuestro protagonista, Spike, debe detener a un mono llamado Specter. Specter vivía en el zoológico de la ciudad hasta que obtuvo un casco creado por un científico que le otorga inteligencia sobrehumana.
Con ese casco, Specter libera a todos los monos del zoológico y les entrega cascos propios. Además secuestra al científico y a su ayudante Natalie, le lava el cerebro al mejor amigo de Spike, Jake, y envía a Jake y a sus secuaces a diferentes puntos del tiempo usando una máquina creada por el propio científico.
Spike deberá valerse de distintos artefactos creados por el científico para capturar a todos los monos y enfrentarse a Jake y a Specter, atravesando distintos mundos en diferentes eras — desde la Era del Hielo hasta el Japón antiguo.
Jugabilidad
Aquí es donde el juego realmente brilla. Es imposible jugar Ape Escape sin dos sticks analógicos. Sin embargo, el segundo stick no se usa como en la actualidad para mover la cámara, sino para manejar los distintos artefactos que vamos obteniendo durante la aventura. El stick emula el funcionamiento real de cada ítem.
Por ejemplo, para usar la resortera hay que dirigir el stick hacia atrás al máximo y luego soltarlo. Para golpear con la espada se direcciona el stick hacia donde se quiere golpear. Esto convierte a cada ítem en una forma completamente distinta de jugar. Incluso fuera de los ítems el segundo stick tiene uso, como en el control del bote.
A través de un hub central — el laboratorio del profesor — se accede a los distintos niveles. Una vez dentro debemos capturar una cantidad especificada de monos. Los monos poseen distintos tipos de cascos que los dotan de diferentes personalidades: desde los más dóciles y fáciles de atrapar hasta los más escurridizos o incluso armados.
Los monos funcionan como el coleccionable principal del juego, cumpliendo el papel de las estrellas en Mario 64. También se pueden recolectar otros objetos: triángulos que al llegar a 100 dan una vida extra, municiones para la resortera y monedas doradas que sirven para desbloquear minijuegos.
Spike puede moverse en todas las direcciones, correr, saltar, agacharse y arrastrarse. Lo que lo diferencia de otros plataformeros es el uso de los gadgets, que se van desbloqueando conforme avanzamos. Esto promueve la rejugabilidad: al regresar a un nivel anterior con nuevos gadgets se abren posibilidades para capturar monos que antes eran inaccesibles.
Además de los niveles principales existen niveles especiales de carreras de obstáculos contra Jake, y tres minijuegos desbloqueables accesibles desde el hub — todos con uso extensivo del segundo stick, algunos jugables con dos jugadores.
Para derrotar por primera vez a Specter basta con conseguir la cantidad de monos requerida en cada nivel. Capturar absolutamente todos los monos posibles desbloquea el verdadero final del juego.
Recepción y Legado
A pesar de que Ape Escape requería un periférico completamente nuevo para poder jugarse, tras su lanzamiento en 1999 recibió elogios generalizados y se convirtió en un éxito de ventas. Lo innovador de sus mecánicas y la calidad del plataformeo llevaron a los jugadores a considerarlo al nivel de los grandes plataformeros del Nintendo 64.
En mayo de 2004 se lanzó un remake del juego para PlayStation Portable, Ape Escape: On the Loose (66 en Metacritic). Al igual que ocurrió con el remake de Mario 64, esta versión sufre en sus mecánicas: la PSP no tiene dos sticks analógicos, lo que vuelve la premisa principal del juego prácticamente obsoleta.
A diferencia de otros clásicos del PlayStation, Ape Escape no fue lanzado en PlayStation Network. Su único relanzamiento llegó en 2022, cuando fue incluido en el plan Deluxe del PlayStation Plus para PS4 y PS5 — con mejoras gráficas y de calidad de vida, incluyendo estados de guardado. Esta es la versión usada para la reseña.
Ape Escape dio paso a una exitosa franquicia con dos secuelas directas y una gran cantidad de spin-offs. Los monos del juego se convirtieron en personajes icónicos para Sony, apareciendo incluso en juegos de otras compañías — específicamente en uno del que hablaremos eventualmente.
| Versión | Plataforma | Año | Metacritic | Disponible hoy | Notas |
|---|---|---|---|---|---|
| Ape Escape | PlayStation | 1999 | 90 ⭐ Must Play | ✗ No | Versión original. Primer juego en requerir obligatoriamente el DualShock. Más de 1,4 millones de copias vendidas en todo el mundo para 2003 |
| Ape Escape | PS4 / PS5 (PS Plus Deluxe) | 2022 | — | ✓ Sí | Emulación del juego original de PS1 con mayor resolución, soporte para 60Hz, estados de guardado y función de rewind. Incluye trofeos. Versión usada para esta reseña |
ANÁLISIS
Nintendo puede ser el rey de las plataformas, pero Ape Escape está ahí arriba con los grandes. Creo que en parte se debe a que sigue la filosofía de Nintendo de hacer algo divertido antes que cualquier otra cosa. El DualShock mejora definitivamente las mecánicas en los videojuegos, pero Ape Escape no buscó mejorar su gameplay — buscó hacer que el uso del DualShock fuera en sí mismo algo divertido.
El juego es bastante único en su forma de jugar, y eso tiene un precio inicial. Cuando lo inicié, todo se sintió extraño. Los últimos veinte años de videojuegos me han acostumbrado a usar el stick derecho para mover la cámara, y en varias ocasiones lo usé con esa intención instintivamente, lo que generaba confusión. La cámara merece una explicación aparte.
El sistema de cámara es bastante peculiar, muy similar al de Ocarina of Time. Al relegar el segundo stick al uso de objetos — igual que los botones C en Ocarina — el juego necesita otra solución para la cámara. La respuesta es una cámara automática que en ciertos momentos se posiciona sola para darnos la mejor visión posible, y un botón que la coloca detrás del personaje cuando lo necesitamos, igual que el botón Z en Zelda. Hay también una vista en primera persona útil tanto para la resortera como para explorar el nivel. No es perfecta, pero funciona y uno se adapta rápido.
Una vez superada esa curva de adaptación, el segundo stick se convierte en el alma del juego. Cada ítem tiene una función específica y todos son divertidos de usar. Volar dando vueltas al stick o disparar la resortera se siente de una forma que ningún otro videojuego puede replicar. Ninguno de los gadgets se siente redundante o aburrido.
La otra mitad del alma de Ape Escape son los monos. Existe una gran cantidad de ellos con personalidades completamente distintas — de hecho cada mono es único y tiene su propio nombre. La antena, uno de los mejores ítems del juego, permite rastrearlos y observar lo que hacen mientras no están huyendo de nosotros. Los monos le dan un encanto y una estética propios al juego que ningún otro elemento podría dar. Ni siquiera el protagonista tiene ese nivel de relevancia.
Capturar a cada mono — desde los más dóciles hasta los que más batallan — se convierte en una tarea maravillosa gracias a sus personalidades. Y el hecho de que funcionen como coleccionables pero al mismo tiempo sean dinámicos vuelve al juego una experiencia completamente única. En todos los otros plataformeros los coleccionables son estáticos y carecen de personalidad. Ape Escape convierte a los coleccionables en las verdaderas estrellas del juego.
Dicho esto, el resto de las mecánicas plataformeras a veces deja debiendo. El plataformeo en sí puede ser problemático por lo poco preciso de los controles y el manejo casi nulo de la cámara en momentos difíciles. Ciertos niveles, como las carreras contra Jake, son bastante frustrantes debido a lo poco responsivo de los controles en situaciones exigentes.
Por suerte el juego sabe cuál es su fuerte y no abusa de esos momentos. La mayor parte del tiempo nos tiene usando gadgets y buscando monos — que es donde brilla. Algo que me encanta es cómo los niveles anteriores se abren considerablemente una vez que obtenemos nuevos gadgets, lo que añade una capa extra de rejugabilidad muy bien diseñada.
Los gráficos son excelentes para la época y el diseño de los personajes — especialmente los monos — hacen del juego una maravilla visual. Cada nivel tiene sus propias cualidades y deja muy claro en qué momento histórico nos encontramos. La música de Soichi Terada combina perfectamente con lo que vemos en cada nivel.
⭐ POR QUÉ ES UNIVERSALLY ACCLAIMED
En 1999, el PlayStation luchaba por demostrar que podía ofrecer plataformeros en 3D tan buenos como los del Nintendo 64. Ape Escape llegó con un 90 en Metacritic y el galardón “Must Play” porque hizo exactamente eso — y de una manera completamente propia. Los críticos reconocieron que Japan Studio no había intentado copiar a Mario sino construir algo que solo era posible gracias al DualShock, con una mecánica central que ningún otro juego había explorado. La combinación de gadgets controlados por el stick analógico, monos con personalidades únicas y una rejugabilidad genuinamente bien diseñada lo convirtieron en una demostración perfecta de lo que Sony podía hacer cuando apostaba por la creatividad antes que por la imitación.
CONCLUSIÓN
Aún tendremos que reseñar algunos de los plataformeros clásicos del PlayStation, pero no creo que ninguno llegue a ser igual de bueno que Ape Escape. El juego demuestra que Sony podía crear experiencias igual de entretenidas y creativas que Nintendo. Y al mismo tiempo demostraría que tener dos sticks para el nuevo milenio no era un lujo sino una necesidad.
La creatividad de Japan Studio se vería reflejada en la calidad de los juegos que comenzaron a lanzar. Veremos mucho más de este estudio en el futuro.
DATOS CURIOSOS
Ape Escape es el primer juego de la historia en requerir obligatoriamente el uso del DualShock — no como opción sino como condición para poder jugarlo. Esto fue una decisión deliberada de Japan Studio para demostrar las posibilidades del nuevo control y convencer tanto a desarrolladores como a jugadores de su valor.
El juego vendió más de 1,4 millones de copias en todo el mundo para 2003, alcanzando el sello Greatest Hits tanto en Japón como en Estados Unidos. IGN lo nombró el mejor juego de plataformas en 3D del PlayStation, y GameSpot lo calificó como uno de los mejores plataformeros en 3D de su era.
Los monos de Ape Escape se convirtieron en personajes icónicos del catálogo de Sony. Spike aparece como personaje jugable en PlayStation All-Stars Battle Royale (2012), y Astro Bot (2024) incluye un nivel completo dedicado a la franquicia donde el jugador viste el traje de Spike para capturar monos.
El compositor Soichi Terada, conocido en el mundo de la música electrónica y el house japonés, ha reconocido que la banda sonora de Ape Escape fue su entrada al mundo de los videojuegos. Su estilo particular — mezcla de electrónica, jazz y sonidos tropicales — le dio al juego una identidad musical tan distintiva que sigue siendo considerada una de las mejores bandas sonoras del PlayStation.
SECCIÓN BONUS
Retrospectivas en video
El canal PlayStationParadise tiene una detallada retrospectiva del primer Ape Escape con comentario de cada nivel y una explicación precisa del funcionamiento de los gadgets.
Y la mejor canción es…
PRÓXIMAMENTE
Para la próxima entrega tendremos nuestro primer juego de una franquicia ya presentada en el sitio — y sorprendentemente no se trata de Mario. Final Fantasy VIII es tal vez uno de los juegos más divisivos que reseñaremos aquí, y discutiremos qué es lo que lo convierte en la oveja negra de la franquicia.



