Command & Conquer: Red Alert
Command & Conquer | PC
Command & Conquer: Red Alert
Por Guillermo • Diciembre 7, 2024
La serie Command & Conquer es un pilar del género RTS (juegos de estrategia en tiempo real), y Command & Conquer: Red Alert es la segunda entrega de esta famosa franquicia, que jugué por primera vez recientemente. Con una calificación de 90 en Metacritic, Command & Conquer: Red Alert será el primer juego que discutiremos en este sitio.
CONTENIDO
- Ficha Técnica
- Antecedentes
- El Juego
- Historia
- Jugabilidad
- Recepción y Legado
- Análisis
- Conclusión
- Sección Bonus
- Próximamente
🎮 Ficha Técnica
🖥️ Versión más aclamadaPC 1996
🏢 DesarrolladoraWestwood Studios
⚔️ GéneroRTS
🎮 Versión reseñadaCommand & Conquer Remastered Collection (PC-2020)
📦 Versión originalCommand & Conquer: Red Alert (1996)
➕ DLC/Expansiones– Command & Conquer: Red Alert – Counterstrike (1997)
– Command & Conquer: Red Alert – The Aftermath (1997)
METACRITIC
Antecedentes
Estrategia en tiempo real
Me parece interesante iniciar con el RTS para mi primera reseña, ya que no es un género en el que me haya adentrado tanto. RTS viene del inglés “Real-Time Strategy”, que se traduce como “juego de estrategia en tiempo real”. Como su nombre lo indica, en este tipo de juegos todas las acciones suceden al mismo tiempo, lo que los diferencia de la mayoría de los juegos de estrategia de su época, que se desarrollaban por turnos.
El primer juego con características de RTS documentado es Utopia, lanzado en 1981. Utopia mezclaba elementos de los juegos de construcción y, a pesar de que el desarrollo de una partida se daba por turnos, incorporaba elementos en tiempo real que podían elegir el jugador. En los siguientes años seguirían saliendo precursores del género, como Stonkers de 1983 y The Ancient Art of War de 1984; sin embargo, no sería hasta 1992 cuando el género experimentara una evolución importante.
Westwood Studios y Dune II
Hablar sobre los RTS tal como los conocemos en la actualidad es hablar de Westwood Studios, la desarrolladora de Command & Conquer. Esta compañía, con sede en Las Vegas, definió el género RTS con Dune II: The Building of a Dynasty (1992). Dune II ya contiene el esqueleto de las mecánicas que posee la gran mayoría de los RTS actuales, convirtiéndose así en uno de los juegos más influyentes lanzados hasta la fecha.
Para Westwood, Dune II fue un éxito total, tanto en las críticas como en las ventas, lo que prácticamente aseguró el desarrollo de una secuela. Sin embargo, por cansarse de tanta arena, los desarrolladores de Westwood prefirieron centrarse en una IP original. Así nació Command & Conquer, que se convirtió con creces en el mayor éxito comercial de la compañía. La serie se caracteriza por desarrollarse durante un conflicto militar, generalmente entre dos bandos, cada uno con sus propias habilidades y desventajas. Durante una partida, el jugador debe distribuir recursos para construir unidades y estructuras con las que atacar al enemigo y cumplir los objetivos de las misiones.
Command & Conquer: Tiberian Dawn (1995)
El primer Command & Conquer salió a la venta en septiembre de 1995. Tras su lanzamiento, se convirtió rápidamente en un éxito de ventas y, a día de hoy, muchos lo consideran uno de los mejores juegos de la historia. Es uno de los juegos más antiguos con calificación en Metacritic, donde alcanza un 94 (lamentablemente no cuenta con las 7 reseñas necesarias para figurar en la lista). Para evitar confusiones con entregas posteriores y diferenciarlo de la subserie Red Alert, el Command & Conquer original recibió, de forma retroactiva, el subtítulo Tiberian Dawn.
Tiberian Dawn toma como base las mecánicas de Dune II y las plantea en un escenario de combate más realista. El jugador controla una de dos facciones: la GDI o la Hermandad de Nod. Con una perspectiva bastante americanizada, el juego no deja margen a los grises en cuanto a su moral: la GDI es básicamente Estados Unidos y, por lo tanto, los buenos de la historia; la Hermandad, en cambio, es esencialmente un grupo de terroristas del que América debe salvarnos.
Esta premisa quedaría prácticamente confirmada con la salida de la siguiente entrega, Red Alert, en la que la GDI y la Hermandad son sustituidas por los Aliados y la Unión Soviética, respectivamente. Aun así, que el juego permita jugar las campañas de cada facción —y que las misiones de la Hermandad resulten, en general, más satisfactorias que las de la GDI— le quita el mal sabor propagandista que podría dejar la historia.
Cada campaña cuenta con el mismo número de misiones. Antes de iniciar, aparece una cinemática que, a veces, explica parte de la historia o simplemente muestra una escena cómica. Lamentablemente, la gran mayoría de estos videos tienen una calidad visual terrible, algo completamente comprensible dada la tecnología de la época.
El juego se basa en la construcción de unidades mediante el micromanejo de la economía, centrado en el mineral Tiberium. Conforme se avanza en las misiones, tanto la dificultad como la variedad de tropas y edificios aumentan, lo que aporta mayor diversidad a la experiencia. Aun así, la gran mayoría de las veces la forma de superar una misión consiste en destruir todas las tropas enemigas. Además, la jugabilidad se enriquece con varias rutas en la mayoría de las misiones. El juego ofrece tres niveles de dificultad, siendo el normal ya bastante exigente.
Si bien la influencia de Dune II es innegable, fue el éxito de Tiberian Dawn lo que impulsó a los RTS a dimensiones antes no vistas en los juegos de estrategia. Por supuesto, Westwood comenzó a trabajar en un sucesor que vería la luz en menos de un año. Ese sucesor es precisamente el juego que nos ocupa: Command & Conquer: Red Alert, un título que heredó todas estas bases y las llevó un paso más allá.
Command & Conquer: Red Alert
En noviembre de 1996 salió el sucesor del primer Command & Conquer: Command & Conquer: Red Alert. Esta no es una secuela, sino que transcurre en un universo alternativo al de Tiberian Dawn, ambientado en la Guerra Fría. Debido a las inconsistencias entre los hechos de la historia de Tiberian Dawn y de Red Alert, la subserie Red Alert es considerada, de forma retroactiva, un universo alterno al del juego original. Los bandos en esta ocasión están conformados por los Aliados y los Soviéticos, y la historia presenta ahora personajes históricos reales como Einstein y Stalin, quienes aparecen en las cinemáticas.
Historia
El juego comienza con Albert Einstein eliminando a Adolf Hitler de la historia mediante un viaje en el tiempo. Esto provoca un cambio en la línea temporal, lo que hace que la Unión Soviética se erija en la principal fuerza contra los Aliados. Stalin lidera una agresiva campaña bélica para apoderarse de Europa, mientras las fuerzas aliadas intentan detenerlo.
A diferencia de Tiberian Dawn, donde el único personaje realmente importante era Kane, líder de la Hermandad de Nod, en esta ocasión los personajes tienen una relevancia mucho mayor en la historia. Varios de ellos incluso son jugables, como Tanya o Volkov. Cada campaña concluye con la victoria de su respectiva facción, y la historia de la campaña soviética es la más interesante de las dos.
Además, existe una minicampaña secreta de los Aliados sobre un ataque de hormigas gigantes. Esta consta de 4 misiones bastante entretenidas y completamente ajenas a la trama original del juego. Para acceder a ellas, es necesario desbloquearlas; tras lo cual, estarán disponibles en cualquier momento de la partida.
Jugabilidad
Las mecánicas de Red Alert son muy similares —por no decir idénticas— a las de Tiberian Dawn. Entre los principales cambios destaca que el control de las tropas se siente más fluido y que las misiones son mucho más variadas, especialmente en la campaña soviética. Al no existir aún el Tiberium, la economía del juego se basa en recursos minerales que, a diferencia de aquel, no dañan a las tropas que los atraviesan. Hay una gran variedad de unidades nuevas que no aparecieron en Tiberian Dawn, incluidos los personajes jugables ya mencionados, que en ocasiones transforman por completo la experiencia de la misión.
Al igual que en su predecesor, la mayoría de las misiones de las campañas base incluyen distintas variaciones del mapa y los tres niveles de dificultad siguen presentes. Cada campaña tiene sus propias fortalezas y debilidades, que el jugador debe aprovechar para alcanzar el objetivo de la misión.
Recepción y Legado
Red Alert fue, al igual que su predecesor, un éxito tanto comercial como de crítica. En 1997 salieron dos expansiones: The Aftermath y Counter-Strike. Ambas introducen nuevas unidades y aumentan el número de misiones hasta un total de 55. El juego fue lanzado originalmente para PC en 1996 y un año después apareció un port para PlayStation. En 1998 se publicó otra versión para esa consola, Command & Conquer: Red Alert Retaliation, que incluye todas las misiones de las expansiones junto con nuevas cinemáticas grabadas para ellas. Retaliation fue relanzado en 2008 para PlayStation 3 y PlayStation Portable a través del servicio PlayStation Network.
Varios juegos de la serie han mejorado las bases de los dos primeros títulos, llevando sus mecánicas al siglo XXI. Red Alert contó con dos secuelas directas. La segunda entrega de la subserie (84 en Metacritic), lanzada en 2000, es considerada por los fans como el mejor juego de la franquicia. Lamentablemente, desde Command & Conquer 4: Tiberian Twilight de 2010 —que además recibió críticas bastante mixtas— no se ha visto ninguna nueva entrega de la serie.
Westwood Studios no corrió con tanta suerte a pesar del arrollador éxito de la franquicia. En 1998 fue adquirida por EA y, como era de esperar, no terminó bien. Tras varios juegos considerados fracasos por la compañía, EA cerró el estudio a finales de 2003. A partir de ese momento, las entregas comenzaron a publicarse de forma muy esporádica.
En 2020 se lanzó una remasterización de los dos primeros títulos de la franquicia, con mejoras audiovisuales y de calidad de vida, e incluyendo la totalidad de las expansiones. Esta versión fue bien recibida, con una calificación de 82 en Metacritic, y es la que utilicé para esta reseña.
| Versión | Plataforma | Año | Metacritic | Disponible hoy | Notas |
|---|---|---|---|---|---|
| Command & Conquer: Red Alert | PC | 1996 | 90 ⭐ | ✓ Sí | Freeware oficial desde 2008. Descargable gratis en CnCNet |
| Red Alert: Counterstrike | PC | 1997 | — | ✓ Sí | Expansión. Incluida en la Remastered Collection |
| Red Alert: The Aftermath | PC | 1997 | — | ✓ Sí | Expansión. Incluida en la Remastered Collection |
| Command & Conquer: Red Alert | PlayStation | 1997 | — | ✗ No | Port de consola. Sin puntuación en Metacritic |
| Red Alert: Retaliation | PlayStation | 1998 | — | ✗ No | Incluye todas las misiones de las expansiones con nuevas cinemáticas |
| Red Alert: Retaliation | PS3 / PSP | 2008 | — | ✗ No | Relanzamiento vía PlayStation Network. Descontinuado |
| C&C Remastered Collection | PC | 2020 | 82 | ✓ Sí | Versión recomendada. Disponible en Steam. Incluye Tiberian Dawn, Red Alert y todas las expansiones en 4K |
ANÁLISIS
Muchos de los juegos que reseñaré aquí están entre mis favoritos de todos los tiempos. Sin embargo, a través de este proyecto tendré mi primer contacto con muchos videojuegos y franquicias populares. Coincidentemente, la primera entrega de este sitio es exactamente eso: la primera vez que jugué a Command & Conquer fue para esta reseña. Decidí jugar primero a Tiberian Dawn para hacerme una idea de cómo sería mi experiencia con Red Alert.
Para entender mi experiencia con Red Alert, es necesario hablar primero de cómo llegué a él. Las versiones remasterizadas de ambos juegos hacen un excelente trabajo al actualizar las mecánicas anticuadas de sus títulos. Aun así, Tiberian Dawn es un juego extremadamente difícil y, debido a las limitaciones de la época, tareas sencillas como controlar las unidades resultan bastante complicadas. Mi experiencia general con el primer juego de la franquicia no fue agradable, especialmente considerando StarCraft como referencia de lo que deben ser los RTS.
Así que dejé de jugar a Tiberian Dawn después de algunas misiones y me decidí a comenzar Red Alert. Supongo que el año de desarrollo entre ambos juegos sí sirvió para corregir los problemas del primero, porque Red Alert se siente mucho más agradable de controlar. La IA de las unidades es mucho más intuitiva y, en general, la velocidad del juego es más justa. A pesar de esas mejoras, no tardé en sentirme nuevamente abrumado por los mismos problemas que tuve con Tiberian Dawn.
Al ver que no avanzaba, tuve que hacer algo que generalmente no hago: empecé a jugar las misiones en modo fácil. ¡Y vaya que fue la mejor decisión! El modo fácil de Red Alert sigue siendo desafiante y permite disfrutar el juego mucho más a quienes no tienen tanta experiencia con la franquicia. Seguía perdiendo con frecuencia, pero empecé a sentir que esta vez sí iba a poder disfrutarlo y terminarlo.
Al igual que en el juego anterior, la presencia de dos campañas completamente distintas resulta bastante satisfactoria. Las 14 misiones de la campaña aliada a veces resultan repetitivas y su tono propagandista contribuye a esa sensación. La campaña soviética, en cambio, se caracteriza por tener misiones mucho más variadas y por un tono que cambia por completo, volviéndose considerablemente más oscuro. Muchas de ellas consisten en eliminar civiles o, como ocurre en las misiones de la expansión, en destruir a otros soldados soviéticos que deciden apoyar la causa aliada. Esto hace que jugar con los soviéticos sea, la mayor parte del tiempo, mucho más entretenido que hacerlo con los aliados. Además, jugar con Volkov y su perro robot es glorioso: se siente como disponer de un arma invencible capaz de destruirlo todo a su paso.
La banda sonora no podría ser más espectacular ni más emocionante. El compositor del primer juego, Frank Klepacki, trajo nuevamente un conjunto de canciones bélicas que retumban en los parlantes y avivan el espíritu de guerra de cualquiera. Las cinemáticas, aunque de muy baja calidad, siguen siendo bastante entretenidas y, en el caso de los soviéticos, muy oscuras.
La cantidad de contenido que ofrece el juego es enorme para un videojuego de 1996. Además de las dos campañas originales —con las misiones extra de las hormigas—, se ofrecen dos series de expansiones, cada una con sus respectivas campañas aliadas y soviéticas. Eso suma más de 50 misiones, jugables en distintas dificultades. La rejugabilidad es algo que a este juego le sobra.
Los problemas del juego suelen ser propios de la época. Los objetivos de las misiones a menudo no son del todo claros y, cuando el juego ofrece múltiples objetivos, resulta imposible saber cuál ya se completó y cuál no. Además, en muchas ocasiones hay que destruir todas las unidades enemigas, lo que conlleva perder mucho tiempo buscando la única unidad o el único edificio que falta eliminar. Esta situación se agrava notablemente si la unidad es acuática, ya que la navegación por mar resulta un verdadero dolor de cabeza.
Aun con todo eso, la respuesta es sí: valió la pena. Red Alert es un juego que, a pesar de sus años y sus limitaciones, logró atraparme. Sus problemas son frustrantes pero nunca insuperables, y cada misión completada se siente como una victoria genuina. Es exactamente el tipo de experiencia para la que este proyecto existe.
⭐ POR QUÉ ES UNIVERSALLY ACCLAIMED
En 1996, Command & Conquer: Red Alert no solo era un buen juego — era un juego que empujaba los límites de lo que un RTS podía ofrecer. Tomó todo lo que Tiberian Dawn había establecido apenas un año antes y lo mejoró en casi todos los frentes: más unidades, campañas más variadas, una historia más elaborada y una banda sonora que se convirtió en referencia del género. Para los críticos de la época, era difícil ignorar un juego que ofrecía decenas de horas de contenido, dos campañas completamente distintas con sus propias expansiones y una jugabilidad pulida que hacía accesible un género que no siempre lo era. Todo eso, en menos de un año de desarrollo.
Jugándolo casi 30 años después, entiendo por qué el 90 era inevitable. Incluso hoy, con todas sus limitaciones de época, Red Alert tiene una identidad muy clara: sabe exactamente qué tipo de juego quiere ser y lo ejecuta con convicción. Para alguien como yo, que llegó al juego sin ninguna nostalgia de por medio, eso es suficiente mérito.
CONCLUSIÓN
Red Alert mejora en gran medida todo lo que ofrece su predecesor. Al ser un juego de hace casi 30 años, sus mecánicas, obsoletas en comparación con los títulos actuales, lo convierten en una recomendación difícil para quienes no son grandes fans del género RTS. Sin embargo, en los meses que pasé jugándolo, lo disfruté mucho más de lo que me frustró. La remasterización permite experimentar el juego original en toda su gloria —con gráficos y sonidos de 1996—, pero con las mejoras de calidad de vida de los juegos actuales. Mi recomendación sería que, si quieres probar este juego, optes por la versión remasterizada.
Los RTS han avanzado bastante desde Red Alert. No obstante, el esqueleto de los juegos actuales es el que vemos en este título. No hay nada que lo haga injugable hoy en día y es comprensible que en su época haya cosechado tanto éxito. Por ahora, no volveremos a ver la serie Command & Conquer en este sitio, pero veremos muchos más RTS en el futuro.
DATOS CURIOSOS
Red Alert fue originalmente concebido como una expansión de Command & Conquer, no como un juego independiente. El proyecto creció tanto durante el desarrollo que Westwood decidió lanzarlo como título propio.
La banda sonora de Frank Klepacki, incluyendo la icónica Hell March, fue elegida como la mejor banda sonora de videojuego de 1996 por las revistas PC Gamer y Gameslice.
Red Alert fue uno de los primeros juegos comerciales en ser prohibido en China continental, lo que generó una disputa legal entre distribuidoras locales antes de su lanzamiento.
En 2008, EA lanzó el juego original de forma gratuita como freeware para celebrar el 13° aniversario de la franquicia Command & Conquer. Hoy puede descargarse sin costo a través de CnCNet.
SECCIÓN BONUS
Retrospectivas en video
Aunque no lo parezca, lo que estoy haciendo aquí ya existe en la gran mayoría de los videojuegos: hay numerosos videoensayos en YouTube, la mayoría en inglés, y muchos de ellos son bastante buenos. En esta sección compartiré algunos para quienes estén interesados. Lamentablemente, para Red Alert hay muy pocos videos, incluso en inglés. De hecho, el único que encontré es una reseña del canal DWTerminator, que incluye varias reseñas cortas de toda la franquicia.
Además, aquí les dejo un mini documental del canal Noclip – Video Game Documentaries sobre la remasterización de los dos primeros juegos de la franquicia de 2020. Ofrece información bastante interesante sobre el desarrollo de Tiberian Dawn y Red Alert, así como sobre lo difícil que resultó llevar a cabo la remasterización. ¡Disfrútenlo!
Y la mejor canción es…
En esta sección compartiré la mejor canción del juego —o, en algunos casos, las canciones adicionales— y, si está disponible, la banda sonora completa. La remasterización de 2020 permite jugar ambos títulos con sus respectivos soundtracks y, desde la rockola, saber de dónde proviene originalmente cada canción. Definitivamente, la canción que se lleva el premio aquí es Hell March, la obra maestra de Frank Klepacki. Aquí se las dejo para que se animen y se unan al ejército.
PRÓXIMAMENTE
Nos adentraremos en el nacimiento del Survival Horror con el primer juego de la franquicia de terror más grande hasta la fecha: Resident Evil.



