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Final Fantasy VII

FINAL FANTASY | PLAYSTATION

Final Fantasy VII

Por Guillermo  • Junio 15, 2025

Final Fantasy es, por mucho, la franquicia de rol más reconocida a nivel mundial, pero su popularidad no alcanzaría sus niveles más altos hasta la salida de su título insignia en 1997. Hoy reseñaremos el juego que revolucionó por completo el JRPG: Final Fantasy VII para PlayStation.

CONTENIDO

  1. Ficha Técnica
  2. Antecedentes
  3. El Juego
    1. Historia
    2. Jugabilidad
    3. Recepción y Legado
  4. Análisis
  5. Conclusión
  6. Sección Bonus
  7. Próximamente

🎮 Ficha Técnica

🖥️ Versión más aclamadaPlayStation 1997

🏢 DesarrolladoraSquare

⚔️ GéneroJRPG

🎮 Versión reseñadaFinal Fantasy VII (PlayStation 4-2015)

📦 Versión original

Final Fantasy VII (1997)

METACRITIC

92

⭐ Must Play

Antecedentes

El J-RPG

Poco a poco iremos hablando de las distintas corrientes y subgéneros del juego de rol. Parecería inicialmente sin sentido clasificar un subgénero según el lugar de origen del videojuego. Pero en el caso del RPG, las historias, la música y el gameplay están completamente arraigados en la cultura de donde salieron, hasta el punto de que el origen define la experiencia.

En una próxima entrega hablaremos con mayor profundidad sobre el origen de los juegos de rol occidentales, pero por ahora nos centraremos en su contraparte oriental. Los RPG comenzaron a volverse populares en Japón gracias a títulos como Wizardry. Los primeros juegos de rol desarrollados en Japón trataron de seguir de cerca lo que se hacía en Occidente. Koei fue una de las primeras compañías en producir juegos del género: Underground Exploration y The Dragon and Princess, de 1982, son considerados dos de los primeros RPG japoneses. Durante estos años también florecieron los RPG de acción a partir de The Tower of Druaga, como vimos en la entrega de Diablo.

Todos estos primeros RPG seguían el esquema básico de los juegos occidentales porque eran juegos de computadora. El rápido éxito de las primeras consolas, especialmente el Famicom, llevó a replantear qué tipo de experiencias eran posibles en ellas. Ahí es donde aparecen Dragon Quest y la simplificación de mecánicas que sería la base del resto del género.

The Dragon and Princess, 1982
The Dragon and Princess,(1982)

Square y Hironobu Sakaguchi

Es difícil pensar en los J-RPG sin que Final Fantasy venga de inmediato a la mente. Dragon Quest —mi franquicia favorita del género, de la que eventualmente hablaremos— pudo haber creado todo un subgénero propio, pero Final Fantasy es la franquicia de mayor renombre fuera de Japón. Por poco ese renombre pudo no existir.

Square, también conocida como Squaresoft, fue fundada en 1986. Rápidamente comenzaron a desarrollar juegos para el Famicom, encontrándose en el camino de fracaso tras fracaso. En 1987, la desarrolladora estaba en crisis y uno de sus empleados, Hironobu Sakaguchi, propuso crear un juego de rol inspirado en el enorme éxito de Dragon Quest.

Sakaguchi nació en Japón en 1962. Durante su juventud intentó abrirse paso en el mundo de la música y llegó a formar una banda con amigos del colegio. Aun así, entró a la universidad a estudiar computación, donde tuvo su primer contacto real con los videojuegos — llegando incluso a faltar a clases para jugar a Wizardry. No había terminado su carrera cuando consiguió su puesto en Square.

Dragon Quest, 1986
Dragon Quest (1986)

Final Fantasy

Bajo la premisa de que muy probablemente sería el último juego de la compañía, al proyecto se lo llamó Final Fantasy. El primer título de la franquicia tomó gran inspiración de Dragon Quest: en un mundo de fantasía medieval, cuatro héroes deben rescatar a la princesa secuestrada y derrotar al villano que amenaza la paz mundial.

El primer Final Fantasy fue lanzado para el Famicom en 1987 —y para NES en 1990— y resultó ser un megaéxito para Square, llegando a vender más unidades incluso fuera de Japón, algo que Dragon Quest no había logrado. Con este éxito comenzaría también una estrecha colaboración entre Nintendo y Square: las siguientes cinco entregas de la franquicia serían exclusivas para las consolas de Nintendo.

A pesar del mayor alcance internacional de Final Fantasy respecto a Dragon Quest, el J-RPG seguía siendo un género de nicho en Occidente. De las siguientes cinco entregas principales de la franquicia, solo dos llegaron a Estados Unidos: la cuarta y la sexta entrega, lanzadas para el SNES como Final Fantasy II y Final Fantasy III, respectivamente. Hablaremos retrospectivamente de Final Fantasy VI, mi juego favorito de la franquicia.

Final Fantasy, 1987
Final Fantasy (1987)

Final Fantasy VII

El desarrollo de la séptima entrega principal comenzó nuevamente en Super Nintendo, pero la cantidad de proyectos en marcha en Square —especialmente Chrono Trigger, en el que Sakaguchi también formaba parte del equipo clave— provocó retrasos. Chrono Trigger es probablemente mi J-RPG favorito de todos los tiempos y, eventualmente, hablaremos de él gracias a su relanzamiento para Nintendo DS.
Con el desarrollo retrasado, se decidió llevar el juego a la nueva generación de consolas para aprovechar el 3D. Aquí se produjo la ruptura entre Nintendo y Square: los cartuchos del Nintendo 64 no eran capaces de albergar la visión que Square tenía para la siguiente entrega. Square optó por trabajar con Sony gracias al mayor almacenamiento que ofrecía el CD del PlayStation.
Así fue que Final Fantasy VII —sin cambio en la numeración— salió a nivel mundial en 1997, incluyendo el primer lanzamiento de la franquicia en Europa, y cambió por completo el panorama de los juegos de rol en consolas. Iniciaba también una exitosa colaboración entre Square y Sony.

Historia

Hasta ahora no he considerado necesario incluir una alerta de spoilers. Todos los juegos de los que he hablado tienen casi 30 años, y pensar que aún pueden guardarse sorpresas resulta difícil de creer. Además, si bien algunos han tenido cierta historia, todos han puesto la jugabilidad por encima de la narrativa.

En Final Fantasy, especialmente desde la segunda entrega, la narrativa ocupa el lugar principal en la experiencia. Toda la jugabilidad gira en torno a la historia y Final Fantasy VII no es la excepción. En los juegos en los que la narrativa es una parte crucial de la experiencia, incluiré una alerta de spoilers.

⚠️ SPOILERS A CONTINUACIÓN

Final Fantasy VII ocurre en un planeta similar al nuestro en el que el principal combustible es un recurso no renovable llamado Mako, explotado por la megacorporación Shinra. Al comenzar el juego, conocemos a Avalanche, una organización ecoterrorista que se opone a las acciones de Shinra mediante la fuerza. En la primera misión debemos detonar uno de los reactores de Mako en la ciudad de Midgar. Junto a Barrett, el líder explosivo de Avalanche, trabaja Cloud, un ex soldado de élite que solo actúa como mercenario a sueldo.

Tras la misión, nos encontramos en los suburbios de Midgar, donde vive la gente pobre, entre ellos nuestros protagonistas. Allí reencontramos a Tifa, amiga de la infancia de Cloud, quien lo reclutó para Avalanche. Después de destruir un segundo reactor, Cloud se separa del grupo y conoce a Aerith, una florista con quien establece un vínculo inmediato y empieza a protegerla.

Aerith es la última de los Cetras, una antigua raza con una conexión íntima con el planeta. Ha sido objetivo de Shinra toda su vida por esa razón. Juntos se adentran en las oficinas de Shinra, donde conocen a Red XIII, un ser con forma de lobo que ha sido objeto de experimentos y se une al grupo. Ahí descubren la existencia de JENOVA, un ser extraterrestre que busca destruir el planeta, y encuentran al presidente de la compañía asesinado — aparentemente por Sephiroth—. El mando pasa a Rufus Shinra, el hijo del presidente.

Sephiroth había sido el miembro más destacado de SOLDIER, la organización militar de élite de Shinra, de la que también formó parte Cloud. Cloud relata que hace años Sephiroth enloqueció al descubrir su origen como experimento con células de JENOVA, destruyó el pueblo natal de Cloud y mató a su madre. Cloud, sin embargo, no puede acceder a la totalidad de sus propios recuerdos, y esa grieta en su memoria será fundamental para la historia.

La historia toma entonces el rumbo de detener a Sephiroth, quien perdió la razón e intenta reconectarse con JENOVA para volverse uno con el planeta. Para eso, invoca a un cometa capaz de liberar cantidades inconmensurables de energía, Mako, que destruye a la humanidad en el proceso.

A lo largo de la aventura se unen al grupo otros personajes: Cait Sith, un robot gato que controla a un Moogle mecánico y que resulta ser un traidor al servicio de Shinra; Cid, un frustrado astronauta que lamenta no haber podido llegar al espacio; Yuffie, una ninja que persigue la Materia a toda costa; y Vincent, un exagente de los Turks, la organización secreta de Shinra.

Final Fantasy VII, Tifa

Jugabilidad

La base de la jugabilidad de Final Fantasy VII es la misma que la de las entregas anteriores desde la cuarta entrega: el sistema ATB (Active Time Battle). En las batallas, que suelen aparecer al azar durante la exploración, controlamos grupos de hasta tres personajes. Al ganar, obtenemos experiencia para subir de nivel y puntos de habilidad en la Materia.

La principal diferencia con entregas anteriores es el sistema de Materia: pequeñas esferas de Mako cristalizado que otorgan habilidades. Existen diferentes tipos con distintos colores que ofrecen cambios en las estadísticas, el uso de magia curativa o de ataque e invocaciones. Cada arma y cada armadura poseen un número determinado de ranuras para Materia, y la combinación estratégica de tipos distintos es un aspecto central del gameplay. A diferencia de otros Final Fantasy, donde la clase determina las habilidades del personaje, la ausencia de clases en Final Fantasy VII hace que todos los personajes con la misma Materia puedan ser jugados de forma similar.

Final Fantasy VII es, además, el primer Final Fantasy en 3D. El juego aprovecha esta ventaja para eliminar la vista de pájaro clásica fuera de las batallas y reemplazarla por escenarios prerrenderizados en los que movemos a nuestro personaje, no muy diferente de lo visto en Resident Evil. A diferencia de ese juego, aquí los escenarios prerenderizados refuerzan el aspecto cinemático sin generar la incomodidad de los controles de tanque. Durante las batallas, la cámara tampoco es estática: se mueve para dar énfasis a los ataques de personajes y enemigos.

Además de la jugabilidad por turnos, Final Fantasy VII incluye una cantidad enorme de minijuegos, cada uno con su propia mecánica: snowboarding, persecuciones en moto, carreras de chocobos, pilotaje de submarino y más. La variedad de actividades no se había visto hasta entonces en la franquicia.

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Recepción y Legado

Square quería que Final Fantasy VII alcanzara niveles que ninguna entrega anterior había logrado. Para eso llevó a cabo una millonaria campaña publicitaria, inteligentemente centrada en las cinemáticas de CGI del juego — de una calidad y duración que superaban con creces lo visto hasta entonces en la industria.

La apuesta resultó ser el mayor éxito de Square hasta esa fecha. Final Fantasy VII se convirtió en el segundo juego más vendido de la historia de PlayStation, solo superado por el primer Gran Turismo, y sacó al J-RPG de su nicho de culto para llevarlo al mainstream mundial. La historia, la ambientación y el sistema de Materia fueron alabados por la crítica, y los personajes se volvieron rápidamente los favoritos de toda una generación. Comenzaba un largo período de aclamación para la franquicia que tendría muchas entradas en este sitio.

Ese clamor fue lo que llevó a que Square, tras años de especulaciones de los fans, anunciara en 2015 un remake del juego. Final Fantasy VII Remake fue lanzado en 2020 en exclusiva para PlayStation 4 (87 en Metacritic). Altamente aclamado, aunque sin alcanzar los niveles del original, y en realidad más bien una especie de reboot/secuela que un remake convencional. Una versión mejorada, Final Fantasy VII Remake Intergrade, llegó en 2021 para PlayStation 5 y PC (89 y 86 en Metacritic, respectivamente), y en 2026 para Switch 2 y Xbox Series X/S (89 y 88 en Metacritic, respectivamente). El proyecto está dividido en tres entregas: la segunda, Final Fantasy VII Rebirth (2024), tuvo una recepción crítica tan alta que, eventualmente, hablaremos de ella en este sitio.

El juego original ha sido relanzado en varias ocasiones. En 1998 llegó a PC. En 2009 fue relanzado en PlayStation Network para PS3 y PSP. Una versión remasterizada con gráficos HD y mejoras de calidad de vida llegó a PC en 2012, a PlayStation 4 en 2015 y a Nintendo Switch (81 en Metacritic) y Xbox One en 2019. La versión de PlayStation 4 es la que se utiliza para esta reseña. En 2018 formó parte de los 20 juegos que aparecieron en el PlayStation Classic.

VersiónPlataformaAñoMetacriticDisponible hoyNotas
Final Fantasy VIIPlayStation199792 ⭐ Must Play✗ NoVersión original en tres discos. Segundo juego más vendido del PlayStation con más de 13 millones de copias
Final Fantasy VIIPC (Windows)1998✗ NoPrimera versión para PC. Gráficos suavizados, pero calidad de audio reducida. Base para todas las versiones modernas. Descontinuada
Final Fantasy VIIPS3 / PSP / PS Vita (PSN)2009✗ NoRelanzamiento de la versión PS1 vía PlayStation Network. Descontinuado al cerrarse la PS Store de PS3/Vita
Final Fantasy VIIPC (Steam / Square Enix Store)2012 / 2013✓ SíVersión digital mejorada con boosters de velocidad, resolución hasta 1080p y guardado en la nube. Disponible también en GOG.com
Final Fantasy VIIiOS / Android2015 / 2016✓ SíPort móvil basado en la versión PC de 2012. Soporte táctil y para mandos. Historial de problemas de rendimiento
Final Fantasy VIIPlayStation 42015✓ SíVersión recomendada en consola. Basada en el port de PC de 2012. Trofeos, soporte para stick analógico y boosters. Versión usada para esta reseña
Final Fantasy VIIPlayStation Classic2018✗ NoIncluido en la mini consola de Sony entre sus 20 juegos. Basado en la versión International de PS1. Permite estados de guardado y cambio virtual de discos
Final Fantasy VIINintendo Switch / Xbox One201981 (Switch)✓ SíPort de la versión de PC/PS4. Primera vez del juego en consolas de Nintendo
Final Fantasy VII, Aerith

ANÁLISIS

Si algo hemos aprendido reseñando los primeros juegos en 3D es que las compañías querían demostrar el poder de la nueva tecnología. Esos experimentos funcionaron en su época, pero muchas veces no envejecen bien. Final Fantasy VII tiene ese problema también, pero al darle prioridad a su historia sobre su jugabilidad, esos problemas afectan casi nada la experiencia.

La historia de Final Fantasy VII puede ser la mejor de toda la franquicia. La muerte de Aerith y la revelación de quién es Cloud en realidad son dos de los momentos más impactantes de la historia de los videojuegos. Lo más increíble es que en ambos momentos apenas estamos jugando. Son esos momentos los que hacen que tanta gente tenga memorias tan vívidas y personales del juego.

Es mi tercera vez jugando a Final Fantasy VII. Las tres veces llego a un punto en el que se vuelve difícil parar porque debo seguir con la historia. Es como ver una película y tener que pausarla en la parte más importante — simplemente no se puede. Si un juego logra eso, muy poco importa todo lo demás.

La historia se sostiene en la fortaleza de sus personajes. Cloud se presenta al inicio como el protagonista más cool posible. Conforme avanzamos, va cometiendo más errores; sus certezas se desmoronan y se vuelve menos confiable. En lugar de volverse un personaje patético, Cloud adquiere más humanidad con cada revelación, y eso solo se logra con un guion muy bien construido.

Por supuesto, Cloud no funciona sin sus compañeros. Aerith y Tifa son quienes van abriendo a Cloud a medida que avanza la historia. Desde que conocemos a Aerith, el juego hace todo lo posible para que la amemos — Cloud y nosotros, con él, nos volvemos su caballero y tratamos de protegerla de todo mal. Por eso su muerte es un punto tan doloroso. El juego da una que otra pista de la tragedia que vendrá, pero nada nos prepara para ella. Para ese momento ya llevamos la mitad del juego con Aerith como parte integral del equipo — nadie sana como ella. Su muerte se siente personal, especialmente gracias al uso perfecto de su tema, que sigue sonando incluso en la siguiente batalla.

Tifa, al contrario, asume un rol aparentemente secundario desde que llega Aerith — al menos en la primera partida. Actualmente soy Team Tifa gracias a las veces que he rejugado el juego. Sabiendo lo que sufrió en el pasado, sabiendo que gran parte del juego la tiene guardando un secreto solo para evitar que Cloud sufra, su actitud inicial cobra un sentido completamente distinto. Tifa nunca deja de demostrar que, para ella, lo más importante del mundo es Cloud: cada vez que él está a punto de colapsar, Tifa está detrás. Cuando sí sucede, ella abandona al grupo para quedarse a cuidar a un Cloud catatónico. Con el mundo en peligro inminente, Tifa deja claro que lo único que le importa es él. Es imposible no enamorarse de ese personaje.

Todo lo que sucede encaja a la perfección en el momento de la revelación. Cuando descubrimos que los recuerdos de Cloud en Nibelheim son, en realidad, de Zack, nos vuela la cabeza. Luego nos enteramos de que sí son sus recuerdos, porque también estuvo ahí, pero con otro uniforme, y llega la segunda explosión. Ver a un Cloud derrotando a Sephiroth solo con fuerza de voluntad es tal vez el momento más épico de toda la historia de los videojuegos.

Todo eso se sostiene en el trabajo que el juego hace con Sephiroth como villano. Por mucho que sea el más reconocible de la franquicia, Sephiroth pasa de héroe de guerra a maníaco genocida ante nuestros ojos. El juego deja muy claro que detenerlo requeriría un milagro. La batalla final — tanto Sephiroth en su forma de arcángel como el duelo uno contra uno con Cloud — es igual de épica precisamente porque, para ese punto, el milagro ya ocurrió.

El único punto débil de la narrativa es su final. Luego de derrotar a Sephiroth gracias al espíritu de Aerith y de Zack, logramos salvar al planeta. Fin. No hay cinemática que indique qué pasó con los personajes, excepto una con Red XIII, cien años después, que muestra Midgar en ruinas. ¿Qué habrá sucedido exactamente? Nadie lo sabe. Para un juego que invirtió tanto en sus personajes, ese cierre abierto deja una sensación de insatisfacción difícil de ignorar.

La narrativa de Final Fantasy VII está tan ligada a su jugabilidad que muchas escenas y diálogos importantes se pierden si no se visitan ciertas áreas en el momento oportuno. Una de las mejores escenas del juego — la que explica qué pasó con Cloud y Zack al escapar del laboratorio — ocurre en un lugar al que no tiene sentido regresar en ese punto de la historia. En esta partida me encontré con varias escenas y minijuegos que nunca había visto antes, lo que refuerza la rejugabilidad.

Square quería que todo en Final Fantasy VII se viera espectacular y lo logró. Pero también hizo que todo se prolongara demasiado. Los ataques, los turnos, las magias y, principalmente, las invocaciones y los ataques límite se extienden más de lo necesario. Las versiones modernas del juego resuelven esto con una opción para aumentar la velocidad — una mejora de calidad de vida indispensable.

El sistema de Materia es maravilloso, una evolución natural de los esperes de Final Fantasy VI. Lástima que la gran mayoría de las batallas no permita explorar las combinaciones más interesantes. Aun así, los combates no se vuelven aburridos cuando se pueden acelerar. Quien disfrute el combate por turnos no se cansará de Final Fantasy VII. Los minijuegos, por su parte, son muchos y variados, pero ninguno me llama especialmente la atención — el de las carreras de chocobos es el mejor, y aun así solo lo hago para conseguir el chocobo dorado.

Para la banda sonora volvió Nobuo Uematsu, que, para entonces, ya era un maestro consagrado con varios temas legendarios a sus espaldas, no solo de Final Fantasy, sino también de muchos otros juegos de Square. La banda sonora de Final Fantasy VII le hace bastante competencia a la de Symphony of the Night para la mejor que hemos escuchado hasta ahora en este sitio.

Estoy feliz de haber vuelto a jugar Final Fantasy VII y sigo convencido de que es una obra maestra. En PlayStation 4 pude jugarlo en inglés sin problemas, lo que lo hace mucho más disfrutable que con la localización al español del original — la historia se vuelve muy compleja y una mala traducción puede hacer que no se entienda nada.

⭐ POR QUÉ ES UNIVERSALLY ACCLAIMED

En 1997, los JRPG eran un género de culto fuera de Japón. Final Fantasy VII llegó con un 92 en Metacritic y el galardón “Must Play” porque fue el primer juego de rol japonés en cruzar esa barrera con fuerza suficiente para arrastrar al género al mainstream mundial. Los críticos de la época reconocieron algo que iba más allá de la ejecución técnica — demostraron que Square había demostrado que un videojuego podía tener una narrativa tan compleja, emotiva y bien construida como cualquier obra cinematográfica. La muerte de Aerith, la traición de Sephiroth, la revelación de Cloud: ninguno de esos momentos dependía de la tecnología; dependía de la escritura y la música. Casi treinta años después, el juego sigue vendiendo, sigue siendo debatido y sigue generando nuevas generaciones de fans. Eso no lo logra la tecnología. Lo logra la historia.

CONCLUSIÓN

He visto retrospectivas del juego que sostienen que el remake deja obsoleta la versión original. No estoy de acuerdo. Final Fantasy VII Remake, con todas sus mejoras, no me brinda la misma satisfacción que el original. Tiene los problemas típicos de un juego pionero en el 3D, pero nada quita el asombroso poder de su narrativa y atmósfera.

Final Fantasy VII es uno de mis juegos favoritos y lo considero mi segundo favorito de la franquicia. Es un juego que demuestra que el medio puede contar historias tan complejas, emotivas y bien construidas como cualquier obra literaria o cinematográfica. 

Por supuesto, lo recomiendo y aún más ahora que es más fácil de conseguir que nunca. Volveremos a ver un montón de Final Fantasy en este sitio y no tardará mucho en llegar la siguiente entrega.

DATOS CURIOSOS

Final Fantasy VII fue el juego más caro producido hasta su fecha de lanzamiento, con un presupuesto de aproximadamente 45 millones de dólares. El equipo de desarrollo llegó a tener cerca de 120 personas, incluyendo artistas de CGI japoneses trabajando junto a profesionales de efectos visuales de Hollywood.

La ruptura de Square con Nintendo fue determinante para la industria: los cartuchos del Nintendo 64 no podían contener la cantidad de datos que requería el juego. Final Fantasy VII ocupa tres discos de CD-ROM, una cantidad que habría sido imposible en cartucho. Esta decisión impulsó la adopción del CD-ROM como estándar y aceleró el declive del Nintendo 64 frente al PlayStation.

La famosa escena de la muerte de Aerith fue casi eliminada durante el desarrollo. Yoshinori Kitase, el director del juego, quería que los jugadores sintieran que la muerte podía llegar en cualquier momento y sin aviso. La decisión de mantenerla fue de las más debatidas del equipo.

One Winged Angel, el tema final de Sephiroth, fue el primer tema de toda la franquicia Final Fantasy en incorporar voces humanas. Nobuo Uematsu eligió el latín para darle un carácter atemporal y grandioso, inspirándose en la música coral clásica europea. Se ha convertido en uno de los temas más reconocidos e interpretados en conciertos de música de videojuegos en todo el mundo.

SECCIÓN BONUS

Retrospectivas en video

Hay demasiadas retrospectivas de Final Fantasy VII en internet. Como juego insignia del PlayStation y parte de la infancia de tantos jugadores, es un tema inagotable. Hay incluso bastantes en español, gracias a que fue el primer juego de la franquicia en llegar a Europa. El canal Dayoscript tiene un excelente ensayo en su estilo característico, que además aborda la mala localización al español.

Y la mejor canción es…

Esto está bien difícil. Como en Symphony of the Night, la mayoría de las canciones podrían estar aquí. Dos en particular se alzan como favoritos de la comunidad: el tema de Aerith y One Winged Angel y el de Sephiroth.

El tema de Aerith es un balde de agua fría tras su muerte. Es catarsis, dolor, desesperanza seguida de esperanza. La secuencia de su muerte, acompañada de ese tema, es uno de los ejemplos más citados de que los videojuegos son arte. Definitivamente lo son si una canción y su contexto son capaces de provocar lágrimas en todos los que los experimentan.

One Winged Angel es todo lo contrario: es el primer tema con voces humanas de toda la franquicia, y ni siquiera está en inglés o japonés sino en latín. Esas cuerdas de cuerda no tienen nada que envidiarle a la banda sonora de Psycho de Bernard Herrmann. Y al igual que esa película, hace del psicópata un personaje tremendamente intimidante. Ver a Sephiroth transformado en un arcángel satánico mientras suena de fondo es estar en el infierno.

Otros temas del juego son simplemente igual de increíbles. Entre mis favoritos están J-E-N-O-V-A, el tema de Tifa, Cosmo Canyon, el tema de Cid, Anxious Heart, Opening – Bombing Mission, You Can Hear the Cry of the Planet, Ahead on Our Way y The Highwind Takes to the Sky, solo por nombrar unos pocos. Pero si tengo que elegir un único favorito, me quedo con el tema principal.

El tema principal de Final Fantasy VII lo escuchamos la primera vez que salimos al mapa del mundo. Cuántas veces me he quedado sin moverme solo para escucharlo en su totalidad. A partir de ahí es usado como leitmotif en varios otros temas y cobra vital importancia en la escena de Cloud recuperando su memoria. Me parece bastante curioso que Cloud sea el único personaje sin tema propio — pero para mí, el tema principal es su tema.

PRÓXIMAMENTE

Nos vamos a uno de los años más importantes para los videojuegos: 1998. La primera obra maestra de ese año será el primer collectathon de Rare — la grandiosa aventura de un oso y un pájaro: Banjo-Kazooie.

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