Final Fantasy es por mucho la franquicia de rol más reconocida a nivel mundial, pero su nivel de popularidad no aumentaría hasta la salida de su título insignia en 1997. Hoy reseñaremos al juego que revolucionó por completo al JRPG, Final Fantasy VII para el PlayStation.
Contenido
🎮 Ficha Técnica
- 🖥️ Versión más aclamada: PlayStation 1997 (92 Metacritic “Must Play” 🌟)
- 🏢 Desarrolladora: Square
- ⚔️ Género: J-RPG
- 🎮 Versión usada para reseña: Final Fantasy VII (PlayStation 4-2015)
- 📜 Versión original: Final Fantasy VII (1997)
Antecedentes
El J-RPG
Poco a poco iremos hablando de las distintas corrientes y subgéneros del juego de rol. Pareciera inicialmente algo sin sentido clasificar como subgénero de acuerdo al lugar de origen de cada videojuego. Pero por lo menos con el RPG, las historias, la música, y el gameplay por decir algunas de las características están completamente arraigadas al lugar de dónde salieron.
En una próxima entrega hablaremos más profundo sobre el origen de los clásicos juegos de rol occidentales, pero ahora nos centraremos en su contraparte oriental. Los RPG comenzaron poco a poco a volverse populares en Japón, con Wizardry volviéndose uno de los más populares. Por supuesto los primeros juegos de rol desarrollados en Japón trataron de seguir muy de cerca lo que se hacía en occidente.
Koei fue una de las primeras compañías en producir juegos de rol. Underground Exploration y The Dragon and Princess de 1982 son considerados dos de los primeros juegos de rol japoneses. Durante estos primeros años también florecieron los RPG de acción a partir de The Tower of Druaga como fue explicado en la entrega de Diablo.

Todos estos primeros RPG seguían el esquema básico de los juegos occidentales porque seguían siendo juegos de computadora. El rápido éxito de las primeras consolas, especialmente el Famicom, llevó a plantearse el desarrollo de nuevas experiencias jugables en las mismas.

Aquí es donde aparece una simplificación de las mecánicas que se verían en el primer Dragon Quest y que sería la base para el resto de juegos del género.
Square y Hironobu Sakaguchi
Es difícil pensar en los juegos de rol japoneses (J-RPG) sin que Final Fantasy venga a la mente en ese momento. Dragon Quest (mi franquicia favorita de J-RPG, de la que eventualmente hablaremos) pudo haber creado todo un “subgénero” propio, pero Final Fantasy es la franquicia de mayor renombre del género fuera de Japón. Por poco ese renombre pudo llegar a ser inexistente.
Square, también conocida como Squaresoft, fue fundada en 1986. Rápidamente comenzaron a desarrollar juegos para el Famicom, encontrándose en el camino con fracaso tras fracaso. Para 1987, la desarrolladora se encontraba en crisis y uno de sus empleados, Hironobu Sakaguchi, propuso crear un juego de rol debido al gran éxito de Dragon Quest.
Sakaguchi nació en Japón en 1962. Durante su juventud estaba intentando entrar al mundo de la música, incluso habiendo creado una banda con sus amigos del colegio. A pesar de eso, entró a la universidad a estudiar computación. Aquí fue su primer contacto con los videojuegos, incluso faltando a clases para dedicarse a jugar Wizardry. No había terminado su carrera cuando consiguió su puesto en Square.
Final Fantasy
Bajo la premisa de que muy probablemente sería el juego final de la compañía, se lo llamó a este proyecto Final Fantasy. El primer Final Fantasy toma bastante inspiración de Dragon Quest. Ubicado en un mundo medieval de fantasía, cuatro héroes deben rescatar a la princesa secuestrada y más adelante derrotar al villano que amenaza la paz mundial.
El primer Final Fantasy fue lanzado para el Famicom en 1987 (y para NES en 1990) y resultó ser un mega éxito para Square, llegando a vender más unidades incluso fuera de Japón, algo que ni Dragon Quest había logrado.

Con Final Fantasy iniciaría además una íntima colaboración entre Nintendo y Square, al punto que todas las siguientes cinco entregas serían exclusivas para consolas de Nintendo.
A pesar de que Final Fantasy movía muchas más ventas en occidente que Dragon Quest, el J-RPG seguía siendo un juego de nicho. De las siguiente cinco entregas principales de la franquicia, solo dos fueron lanzadas en occidente, la cuarta y la sexta entrega, las cuales fueron lanzadas en Estados Unidos para el SNES como Final Fantasy II y Final Fantasy III respectivamente (hablaremos retrospectivamente de Final Fantasy VI, mi juego favorito de la franquicia).
Final Fantasy VII
El desarrollo de la séptima entrega principal de Final Fantasy inició nuevamente en el Super Nintendo. La gran cantidad de juegos que tenía en ese momento desarrollando Square, en especial Chrono Trigger, donde también era Sakaguchi parte del equipo clave, llevó a su retraso (Chrono Trigger es probablemente mi J-RPG favorito de todos los tiempos y eventualmente hablaremos de él gracias a su relanzamiento para Nintendo DS).
Con el desarrollo retrasado se decidió lanzar el juego para la nueva generación de consolas, para así aprovechar los avances tecnológicos que ofrecía el 3D. Aquí fue donde se vio afectada la relación entre Nintendo y Square. Los cartuchos de Nintendo 64 no eran capaces de contener la visión que Square tenía para la siguiente entrega. Square se decidió a trabajar con Sony gracias al poder que ofrecía el almacenamiento en CD del PlayStation.
Así fue que Final Fantasy VII, sin cambió en la numeración, saldría a nivel mundial (incluyendo el primer lanzamiento en Europa de la franquicia) en 1997 y cambiaría por completo el panorama que se tenía sobre los juegos de rol en consolas e iniciaría una exitosa colaboración entre Square y Sony.
Historia
Hasta ahora no he creído que un aviso de spoiler sea necesario. Todos los juegos de los que he hablado tienen casi 30 años de haber salido, y pensar que luego de tanto tiempo se pueda aún mantener sorpresas es difícil de creer. Además, si bien algunos de los juegos aquí han tenido algo de historia, todos han puesto la jugabilidad por encima de la narrativa.
En Final Fantasy, especialmente desde el segundo, la narrativa toma el lugar principal de la experiencia. Toda la jugabilidad se centra alrededor de la historia. Con Final Fantasy VII esto no fue la excepción. La historia del juego es la base del mismo, y por eso en ningún juego hasta ahora habían tomado tanta importancia las cinemáticas. En los juegos en los que la narrativa forma parte crucial de la experiencia pondré una alerta de spoiler.

Final Fantasy VII ocurre en un planeta similar al nuestro en el que el principal combustible es un recurso no renovable llamado Mako. El mismo se encuentra explotado por una megacorporación multinacional llamada Shinra. Cuando empezamos el juego conocemos a una organización ecoterrorista llamada Avalanche.
Avalanche se opone a las acciones de Shinra mediante el uso de la fuerza. En nuestra primera misión debemos detonar uno de los generadores de Mako en la ciudad de Midgar mediante explosivos que naturalmente dejan víctimas colaterales. Como líder de Avalanche tendremos a Barrett, un personaje bastante explosivo, y a Cloud, que solo trabaja como mercenario bajo paga.
Al terminar la misión nos encontraremos en los suburbios de Midgar, donde la gente pobre vive, entre ellos nuestros protagonistas. Ahí volveremos a ver a Tifa, una amiga de la infancia de Cloud y quién lo reclutó para Avalanche. Luego de concluir la siguiente misión y destruir un nuevo generador, Cloud se separa del grupo principal. Allí conoce a una florista llamada Aerith, con la cual tiene un apego inmediato y actúa como su guardespalda.

Aerith es la última de los Cetras, una antigua raza con una conexión bastante íntima con el planeta. Los Ancients protegían una tierra prometida, la que según Shinra es rica en Mako y pretenden también explotarla. Aerith ha sido toda su vida blanco de Shinra debido a su conexión con el planeta.
El grupo se adentra en las oficinas de Shinra donde conocen a un sujeto de experimento con forma de lobo llamado Red XIII, que también se une al grupo. Aquí se enteran de la existencia de JENOVA, un ser extraterrestre que busca destruir al planeta. Sin embargo se encuentran que el presidente de la compañía fue asesinado, aparentemente por Sephirot. Rufus Shinra, el hijo del presidente, adquiere el mando de la compañía.
Sephirot había sido el más grande miembro de Soldier, una organización militar de Shinra de la que Cloud también formó parte. Cloud cuenta la historia de su relación con Sephirot y como el mismo hace algunos años enloqueció al descubrir su origen en un laboratorio mediante células de JENOVA y terminó destruyendo el pueblo natal de Cloud y matando a su madre. Cloud por alguna razón no puede acceder a la totalidad de sus recuerdos.
Es aquí donde la historia toma el rumbo de detener a Sephirot a toda costa. Sephirot perdió la razón e intenta reconectarse con JENOVA para finalmente volverse uno con el planeta.

Para eso, invoca a un cometa capaz de causar un daño tan grande que libere unas cantidades inconmensurables de Mako, pero destruyendo a la humanidad en el proceso.
Otros personajes se unirán a nuestro equipo en la aventura. Cat Sith, un robot gato que controla a un Moggle mecánico y que resulta ser un traidor que trabaja para Shinra. Cid, un fallido astronauta que se lamenta constantemente no haber podido llegar al espacio. Yuffie, una ninja de la aldea Wutai que intenta conseguir Materia a todo coste. Y Vincent, un ex agente de los Turks, una organización secreta de Shinra.
Jugabilidad
La base de la jugabilidad de Final Fantasy VII es la misma de las entregas anteriores desde la cuarta entrega. Durante las batallas, las cuales aparecen generalmente al azar, usaremos el sistema ATB. En las batallas podremos elegir nuestras acciones en grupos de hasta tres personajes. Una vez ganado obtendremos experiencia para subir nivel de personaje y materia.

La diferencia principal es el uso de la Materia. La Materia consiste en una forma condenada de Mako, que nos da nuevas habilidades. Existen diferentes tipos de materias, con distintos colores para cada una. Entre sus habilidades están cambios en las estadísticas, el uso de magia tanto curativa como de ataque y el uso de invocaciones.
Cada arma y armadura posee una cantidad determinada de espacios para materia, siendo un punto importante del gameplay la combinación de los distintos tipos de la misma. A diferencia de otros Final Fantasy donde la clase determina los movimientos del personaje elegido, la ausencia de clases lleva a que todos los personajes con un cierto tipo de materia puedan ser muy similares.
Final Fantasy VII es además el primer Final Fantasy en 3D. El juego utiliza esta ventaja para eliminar tanto el estilo de vista de pájaro fuera de las batallas como la pantalla clásica de batalla. Esta vez, fuera de las batallas podemos mover a nuestro personaje en escenarios prerrenderizados, no muy diferente de lo visto en Resident Evil.
A diferencia de Resident Evil, estos escenarios prerrenderizados solo aumentan la sensación de tener una cámara tras nuestros personajes. Ese aspecto cinemático del gameplay solo refuerza la narrativa. Además, durante las batallas la pantalla no es estática. Esta vez la cámara se mueve dando énfasis a los ataques de nuestros personajes y de los enemigos.
Además de la típica jugabilidad de los J-RPG por turnos, Final Fantasy VII está lleno de una cantidad exagerada de minijuegos, cada uno con su propia forma de jugarse. Desde snowboarding, conducir una moto mientras eliminas enemigos, crías chocobos hasta que crezcan y puedas realizar carreras con ellos, piloteas un submarino, la variedad de minijuegos es algo que hasta ahora no se había visto.
Recepción y legado
Square quería que Final Fantasy VII llegué a niveles que ningún Final Fantasy habría logrado antes. Para esto llevó a cabo un millonario gasto de publicidad, en el que muy inteligentemente se centraron en las cinemáticas. Las cinemáticas de Final Fantasy VII estaban realizadas en CGI, y a diferencia de las pocas de Tomb Raider, la calidad y duración de las mismas las superaban por creces.
Esta agresiva publicidad se vio recompensada con el mayor éxito de Square hasta esa fecha. Final Fantasy VII se volvió el segundo juego más vendido de la historia del PlayStation, solo superado por el primer Gran Turismo (juego del que eventualmente se hablará en este sitio, si es que en algún momento es relanzado) y sacando a los J-RPG de su pequeño nicho de culto.
Su historia y ambientación fue alabada por todos los críticos de la época, así como el uso de la materia para variar una jugabilidad prácticamente idéntica a la del juego anterior. Los personajes rápidamente se volvieron en favoritos de los jugadores de la época y volvió a Final Fantasy una de las franquicias emblema para la consola de Sony. VII comenzó un largo periodo de aclamación para la franquicia, a tal punto de que será una de las series con mayor entradas en el sitio.
Es este clamor por el juego lo que llevó a que Square, después de bastante especulación por los fans, anunciara en 2015 un remake del juego. Final Fantasy VII Remake sería lanzado en 2020 en exclusiva para el PlayStation 4 (87 Metacritic). Si bien altamente aclamado, no llegó a los niveles del original. A pesar de su nombre, no es realmente un remake, si no una especie de reboot/secuela del juego original.
Estuvimos muy cerca de hablar de Remake. Una versión mejorada, Final Fantasy VII Remake Intergrade, salió en 2021 para PlayStation 5 y PC, con un 89 y 86 de calificación en Metacritic respectivamente. Este proyecto de remake ni siquiera estuvo completo, ya que SquareEnix decidió dividirlo en tres entregas. La segunda entrega salió en 2024, Final Fantasy VII Rebirth. A diferencia de Remake, su recepción crítica ha sido tan alta que eventualmente hablaremos de el juego en este sitio.
El juego original ha sido relanzado varias veces. En 1998 saldría una versión para PC. Además la versión original del juego sería relanzada en la Playstation Network para PlayStation 3 y PlayStation Portable en 2009. Una versión remasterizada con gráficos en HD y varias mejoras de estilo de vida fue lanzada primero para PC en 2012 y luego en PlayStation 4 en 2015 y para Nintendo Switch (81 Metacritic) y Xbox One en 2019 . La versión de PlayStation 4 es la usada para la reseña.
Análisis
Si algo hemos aprendido este tiempo reseñando algunos de los primeros juegos en 3D, es que las compañías querían demostrar el poder del 3D. Estos experimentos en su mayor parte funcionaron en su época pero muchas veces no envejecen tan bien. Final Fantasy VII tiene ese problema también, pero al darle importancia a su historia sobre su jugabilidad, estos problemas afectan casi nada al juego.
La historia en Final Fantasy VII puede ser la mejor de toda la franquicia. Volviendo al tema de los spoilers, la muerte de Aerith y la revelación de quién es Cloud en realidad son dos de los más impactantes momentos de la historia de los videojuegos. Lo más increíble es que en ambos momentos apenas y estamos jugando. Son estos momentos los que hacen que la gente tenga tantas buenas memorias con el juego.

Es mi tercera vez jugando Final Fantasy VII. Todas las veces llego a un punto en el que se hace difícil parar porque debo seguir con la historia. Sería como estar viendo una película, y parar en la parte más importante de la misma. Simplemente debo seguir, y si un juego logra eso, muy poco importa todo lo demás, porque a la final lo sigo jugando y eso es lo que importa.
La historia de Final Fantasy VII funciona debido a la fortaleza de sus personajes. Cloud es tal vez el protagonista más cool de la historia de los videojuegos, o por lo menos así nos lo vende el comienzo del juego. Conforme avanzamos, Cloud va cometiendo más errores y se va volviendo menos confiable. En lugar de volverse un personaje patético, Cloud adquiere más humanidad conforme pasa el juego y eso se logra solo con un buen guion.
Por supuesto Cloud no funciona sin sus compañeros, que son los que lo van a llevar a convertirse en quién es. Aerith y Tifa básicamente son quienes abren a Cloud conforme avanza la historia. Desde que conocemos a Aerith el juego hace todo lo posible para que la amemos. Cloud, y nosotros por lo tanto, nos volvemos su caballero y trataremos de protegerla de todo mal que le vaya a ocurrir.
Por lo mismo es su muerte un punto tan doloroso. Si bien el juego nos da una que otra pista de la tragedia que ocurrirá, nada nos prepara para la misma. Para el momento que Aerith es asesinada ya hemos llegado a la mitad del juego. Aerith se ha convertido en un punto integral del equipo, ya que nadie sana como ella. La muerte de Aerith se siente personal, especialmente gracias al perfecto uso de su tema principal, el cual incluso sigue sonando en la siguiente batalla.
Tifa al contrario toma un papel secundario a partir de que llega Aerith, o por lo menos eso parece en la primera vez jugando al juego.

Actualmente soy Team Tifa gracias a las veces que he rejugado Final Fantasy VII. Sabiendo lo que sufrió Tifa en el pasado, sabiendo que la mayor parte del juego se encuentra guardando un secreto solo para evitar que Cloud sufra, se entiende mucho más su actitud al inicio del juego.
Sin embargo Tifa no deja de demostrar que para ella lo más importante del mundo es Cloud. Cada vez que Cloud está a punto de colapsar Tifa está ahí atrás de él. Una vez que sí sucede, Tifa prefiere salirse del grupo para quedarse cuidando a un catatónico Cloud. Estando el mundo en peligro inminente, Tifa deja en claro que lo único que a ella le importa es Cloud, ni siquiera ella misma. Es imposible no enamorarse de ella.
Todo lo que sucede en el juego encaja a la perfección en el momento de la revelación. Cuando nos enteramos que los recuerdos de Cloud en Nibelheim no son realmente de él si no de Zack, nos vuela la cabeza. Pero luego nos enteramos de que sí son sus recuerdos, ya que realmente sí estuvo ahí pero en otro traje, nos la trae de vuelta solo para volárnosla de nuevo.

Ver a un Cloud que derrota a Sephirot solo con fuerza de voluntad es tal vez el momento más épico en la historia de los videojuegos.
Claro que esto se logra solo con el desarrollo que le dieron a la otra parte, Sephirot. Por mucho el villano más reconocible de la franquicia, Sephirot pasa de héroe de guerra a maniaco genocida frente a nuestros ojos. Ya habíamos visto el poder de Sephirot en una batalla, pero luego ver cómo es capaz de matar y destruir sin mucho esfuerzo debido a su locura nos deja con la boca abierta. El juego deja muy en claro que a Sephirot solo con un milagro lo podremos detener.
Sephirot es una amenaza tan grande que es capaz de convocar a un cometa, pero aún así Cloud lo venció. Cloud quedó demasiado traumado por el evento, pero aún así venció. Eso hace el primer encuentro entre Cloud y Sephirot tan épico. La batalla final es igual de épica, tanto Sephirot en su forma de arcángel como la batalla de uno contra uno con Cloud. Para ese momento ya ha ocurrido el milagro y después de tanto esfuerzo por fin podremos detenerlo.
Todo el camino que recorremos para llegar a ese punto es tan satisfactorio. Lastima que el final no lo sea. Luego de derrotar a Sephirot gracias al espíritu de Aerith y Zack logramos salvar al planeta, FIN. No hay cinemática para saber que pasó con nuestros personajes, excepto una con Red XIII cien años después donde se ve a Midgar en ruinas. Qué diablos habrá sucedido, nadie lo sabe.
La narrativa de Final Fantasy VII está tan ligada a su jugabilidad que muchas de las escenas o diálogos entre personajes se pierden si se avanza a cierto punto de la historia. Una de las mejores escenas del juego, la que nos indica que pasó con Cloud y Zack una vez escapan del laboratorio en el que son experimentados, se encuentra en un lugar al que no tiene sentido regresar en ese punto de la historia.
Durante esta partida, me encontré con varias escenas y minijuegos que nunca había visto en partidas anteriores. Supongo que esto aumenta la rejugabilidad del juego, aunque el volver a experimentar la historia es de por sí ya suficiente razón. Lastimosamente todo lo que está en medio de la historia dificulta volver a jugar el juego.
Square quería que viéramos que Final Fantasy VII era el juego más caro hasta esa fecha. Por eso, cada batalla se ve espectacular. Para eso hicieron también que todo dure demasiado. Los ataques, los turnos, las magias y principalmente las invocaciones y los ataques límites. Esto se arregla por suerte gracias a las mejoras de calidad de vida de las nuevas versiones, que permiten aumentar la velocidad del juego.
Otra cosa que aumenta el tiempo de juego es la cantidad de contenido fuera de la historia principal. Por un lado están los minijuegos. En lo personal ninguno me llama la atención. El mejor es el de las carreras de chocobos, y aún así eso lo hago no más para conseguir el chocobo dorado. Por otro lado están los mega jefes. Ruby Weapon y Emerald Weapon son criaturas monstruosas muchísimo más difíciles que Sephirot. Nunca he logrado vencerlos, ni siquiera con las mejoras de calidad de vida.

El sistema de materia es maravilloso, una evolución natural de los espers de Final Fantasy VI. Lástima que la gran mayoría de batallas no nos dejan probar las combinaciones de diferente tipos de materia. Aun así, los combates no se vuelven aburridos en su mayoría cuando se los puede avanzar rápido. El que disfrute el combate por turnos no se cansara de Final Fantasy VII.
La mayor parte del análisis como se ve me he centrado en la historia del juego. La narrativa es por mucho el aspecto más importante. Ningún otro juego se había atrevido hasta esa fecha darnos un protagonista en el que no podíamos confiar o matar a un personaje crucial tanto para la historia como en la parte jugable. Pero la historia no es nada sin la forma en la que se presenta.
Se me hace difícil imaginar un Final Fantasy VII sin esos escenarios cinemáticos dando énfasis a distintos personajes en momentos específicos o los minúsculos detalles que gracias al poder del PlayStation se pueden enfocar. O las increíbles, para la época, cinemáticas con CGI en un tiempo en el que apenas había salido Toy Story. Y por supuesto nada sería lo mismo sin esa maravilla de banda sonora.
Igual que en todas las entradas anteriores de la franquicia, Nobuo Uematsu se volvió a encargar del soundtrack. Para el momento en el que sale Final Fantasy VII, Sakaguchi ya es un maestro consagrado, habiendo compuesto varios temas legendarios no solo para Final Fantasy si no para tantos juegos de Square. La banda sonora de Final Fantasy VII le hace bastante competencia a la de Symphony of the Night para la mejor que hemos escuchado hasta ahora.
Estoy bastante feliz de haber vuelto a jugar Final Fantasy VII y sigo pensando que es una obra maestra. En PlayStation 4 pude jugarlo sin problemas en inglés, que lo hace mucho más tolerable que la porquería de localización del juego en español. La historia de Final Fantasy VII se vuelve muy complicada conforme avanza el juego y una localización mala puede hacer que no se entienda nada.
Conclusión
He visto varias retrospectivas del juego hablando sobre como el Remake deja obsoleta a la versión original. Por supuesto no estoy de acuerdo con estas opiniones. Remake, con todas sus mejoras no me deja la satisfacción que me da jugar el Final Fantasy VII original. Tiene los problemas típicos de ser un juego pionero en el 3D para su franquicia, pero nada quita el asombroso poder de su narrativa y su ambiente.
Final Fantasy VII es uno de mis juegos favoritos y lo considero mi segundo favorito de la franquicia. Por supuesto que lo recomiendo, aún más ahora que es fácil de conseguir y está incluso más accesible que antes. Volveremos a ver un montón de Final Fantasy aquí y no durará mucho para la siguiente entrega.
Sección bonus
Retrospectivas en video
Hay demasiadas retrospectivas de Final Fantasy VII en la web. Como juego insignia del PlayStation y siendo parte de la infancia de demasiados jugadores muchas personas quieren compartir su experiencia con el juego. Incluso hay bastantes en español, gracias a que el juego fue el primer juego de la franquicia en Europa. El canal Dayoscript tiene un excelente ensaño en el típico estilo de Dayo que es bastante entretenido, incluso habla de la mala localización en español. Aquí les dejo el video.
Y la mejor canción es…:
Esto sí está bien difícil. Nuevamente tenemos un caso como en Symphony of the Night donde la mayoría de canciones podrían estar aquí. En lo personal si tengo mi favorita pero hablemos de alguna que otra mención especial. Dos canciones en particular se alzan como las favoritas de la mayoría de jugadores, el tema de Aerith y One Winged Angel, el tema de Sephirot.
El tema de Aerith es un balde de agua fría tras los acontecimientos de su muerte. Es catarsis, es dolor, es desesperanza seguida de esperanza. Muchas veces es usado el tema de Aerith y la secuencia de su muerte como claro ejemplo de que los videojuegos son arte. Definitivamente lo son si esta canción y su contexto pueden mover a lágrimas a todos los jugadores que los experimentan.
One Winged Angel es todo lo contrario. Es el primer tema con voces humanas de toda la franquicia, y ni siquiera está en inglés o japonés si no en latín. Esas cuerdas no tienen nada que envidiarle a la banda sonora de Psycho de Bernard Hermann. Y al igual que la película, hace del psicópata un personaje tremendamente intimidante. Ver a Sephirot transformado en un satánico ángel mientras este tema suena de fondo es estar en el infierno.
Otros temas del juego son simplemente igual de increíbles. Entre mis favoritos están J-E-N-O-V-A, el tema de Tifa, Cosmo Canyon, el tema de Cid, Anxious Heart, Opening – Bombing Mission, You Can Hear the Cry of the Planet, Fighting y Still More Fighting, Ahead on Our Way y The Highwind Takes to the Sky solo por nombrar unos pocos. Pero si tengo que elegir a mi tema favorito del juego me quedo con uno solo, el tema principal.
El tema principal de Final Fantasy VII lo escuchamos la primera vez que salimos al mapa del mundo. Cuantas veces me he quedado sin moverme solo para escucharlo en su totalidad. A partir de ahí, es usado como leifmotif de varios otros temas y cobra vital importancia en la escena de Cloud recuperando su memoria. Me parece bastante curioso que Cloud sea el único personaje sin tema propio, pero para mí el tema principal es su tema.
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